61 añosLlegué a casa con otra energía
Trabajo manejando todo el día y llegaba a casa muerto, sin ganas de nada, ni siquiera con mi mujer. Me sentía acabado a los 61 y eso me tenía amargado. Un compañero de trabajo me pasó esto y le hice caso. A las semanas ya llegaba con otra energía a casa y lo demás volvió solito, sin pensarlo. Mi esposa está feliz y yo también.
Miguel T.Cliente Bustani











Bustani Men
Otros



